El Supremo aclara en qué casos los mayores de 65 años están exentos de IRPF

4 de Marzo de 2019 Nadia Águila Méndez

Los ciudadanos mayores de 65 años, así como los que hayan demostrado una importante dependencia, se benefician de ciertas ventajas fiscales por la venta de su casa. En este sentido, están excluidos del pago de IRPF en caso de ser la vivienda habitual. Este hecho supondrá un ahorro de entre el 19% y el 23% de la cantidad dispuesta.  Todo ello sin la obligación de reinvertir la cantidad obtenida en la adquisición de otra vivienda. En el post de hoy de Acción Inmobiliaria vamos a abordar este tema y cómo se expresa el Tribunal supremo al respecto.

¿Qué dice el Tribunal Supremo sobre esta ley?

El tribunal Supremo ha dictado recientemente una sentencia en la cual hace algunas distinciones. Según la ley de IRPF; para ser considerada una vivienda como habitual es preciso que el propietario haya residido en ella un mínimo de tres años consecutivos. No obstante, el Supremo no opina lo mismo: la circunstancia de ser propietario en ese plazo definido de tiempo. En el caso que se planteó durante la sentencia el tributario era el dueño de la casa cuando la vendió, pero no acumulaba más de tres años viviendo ya que la casa era de su pareja hasta que optaron por la sociedad de gananciales.

¿Cómo afecta la sentencia dictada por el Tribunal Supremo?

Desde la postura adoptada por el Tribunal Supremo no se contempla si la casa es la habitual o no, sino que estudia la raíz del exacto beneficio fiscal que se desea lograr. De este modo, se ambiciona eludir los beneficios patrimoniales a consecuencia de la venta de la casa habitual de la que es dueño. Asimismo, argumenta que ese mismo derecho de propiedad debe mostrarse, al menos, durante el tiempo estipulado de tres años, por la normativa vigente para la ejecución de dicha exención.


¿Cómo deben actuar los mayores de 65 años para beneficiarse de esta ley?

En este caso, el Tribunal Supremo deja constancia que vivir en una vivienda habitual bajo otro concepto que no sea el de propietario, no se es válido para la obligación de que la vivienda haya sido habitual en un periodo de tiempo de tres años. Por tanto, es imprescindible que durante tres años haya sido el dueño de la vivienda. De este modo, queda claro, la obligación de proyectar adecuadamente la venta de la casa habitual para que este sector de la población se beneficie de la exención del IRPF. Asimismo, se considera que este poder judicial es aplicable a cualquier beneficio fiscal del IRPF en relación a la transacción de la vivienda. Como ejemplo sirve citar la dación en pago, en caso de dispensa por la compra de una nueva vivienda.

¿Qué es la dación en pago?

La dación en pago o adjudicación en pago tiene lugar cuando el deudor salda la deuda, en obligación al acuerdo contraído, mediante un bien material o dinero. En el caso concreto de la compra de una casa se referirá la hipoteca inmobiliaria. La dación en pago es un pacto entre la entidad bancaria y el titular de la casa o de la hipoteca. El dueño de la vivienda se liberará de las cuotas acordadas, corriendo el riesgo de malograr una parte del préstamo ya abonado y de esta forma el banco podrá eludir los procesos judiciales de ejecución hipotecaria. Igualmente, cabe destacar que la dación en pago en España tiene lugar en contadas ocasiones. La ley hipotecaria posibilita, reflejándolo en la escritura, que la obligación se centre únicamente en los bienes hipotecados.