El 58% de las personas que viven de alquiler querrían vivir en propiedad

15 de Julio de 2019 Nadia Águila Méndez

El 58% de las personas que arrendan preferirían poder adquirir en propiedad una vivienda. No obstante, su poder adquisitivo no se lo permite y el 57% de los ciudadanos piensa que arrendar es una excelente manera de perder dinero. Estos datos se extraen del V Estudio Casaktua La demanda de la vivienda en España 2019. En el post de hoy de Acción Inmobiliaria vamos a hablar y analizar lo reflejado en este estudio, para el que se han tenido en cuenta la opinión de 3000 personas con una edad por encima de los 25 años y que cuentan con al menos una propiedad en España.

 

¿Qué reflejan los datos extraídos de este estudio?

 

Según los datos reflejados en Casaktua, este año se vaticina como el normalizador del sector inmobiliario hablando de precios y demanda. En tal contexto, se estima que el aumento tanto en alquiler como en adquisición ya afecta a las operaciones inmobiliarias, considerando el poder adquisitivo el primer obstáculo para encontrar casa.

Según el estudio realizado, los costes tanto de alquiler como hipotecarios se han incrementado hasta un 14% en relación a 2018. Esto ha supuesto un aumento de ocho puntos en la incidencia del precio en las últimas fechas.  El 58% de las personas que viven de al alquiler destacan esta situación, sobre el 37% de los que prefieren o pueden optar por una vivienda en propiedad. En vistas a un futuro próximo, el 88% de las personas encuestadas piensan que el precio de los arrendamientos y de la vivienda en propiedad seguirán aumentando. A esta tesitura, debemos añadir que el 47%, un 9% más que en 2018, no puede cambiar de vivienda porque su economía no alberga esa posibilidad.

 

¿Cuál es la intención del ciudadano medio español?

 

Siempre guiándonos según los datos del estudio realizado por Casaktua, el 22% de los ciudadanos se plantea la posibilidad de cambiar de casa: el 15% prefiere una casa propia y el 7% opta por el arrendamiento. Estos números hacen ver una disminución de 15 puntos en relación al pasado año 2018, cuando la intención de cambiar de casa era del 37%, repartido en un 24% para los casos de compra y un 13% los de alquiler.

El precio de las viviendas se posiciona como el punto más determinante en el momento de cambiar de residencia. El 72% admite que es lo más importante en el desarrollo de la decisión, con la cuota hipotecaria que se deberá abonar, un 39%, en segundo lugar. Los factores de los contratos hipotecarios y el ámbito laboral son los puntos que más se han incrementado, pasando de un 30% a un 37%, y de un 24% a un 34%, por ese orden.

¿Qué importancia ha tenido el factor ahorro en la toma de estas decisiones?

En ese contexto, aunque el empleo y el sueldo han sufrido importantes mejoras desde la época de la crisis, el nivel de ahorro de las familias ha ido disminuyendo. Según Casaktua, la media de ahorro de los ciudadanos para la adquisición de una casa es de 58.630 euros, lo que indica una disminución del 20% en relación al 2018 que era de 72.917 euros.

Igualmente, la media del presupuesto es de 168.422 euros, frente a los 171.815 de 2018. Si tenemos en cuenta esa cifra y la recomendación de los profesionales de disponer con el 30% del valor, el ahorro tendría que alcanzar los 50.000 euros en el peor de los casos.  Una cifra que, según el mencionado estudio, no respeta el 67% de las personas encuestadas. Sobresale que el 47% de los próximos propietarios cuenta con menos de 30.000 euros y el 12 % no cuenta con nada.